el Amor mas grande

¡Cuántas veces el ángel me decía: Alma, asómate agora a la ventana, verás con cuánto amor llamar porfía! ¡Y cuántas, hermosura soberana: Mañana le abriremos --respondía--, para lo mismo responder mañana! Lope de Vega Hodie et Nunc.

Nombre:
Lugar: Madrid, Spain

¿Cómo se expresa el amor a sí mismo?Por el olvido de sí.

martes

Amor sereno


Te Amo

Te amo por todas las mujeres que no he conocido
Te amo por todos los tiempos que no he vivido
Por el olor del mar inmenso y el olor del pan caliente.
Por la nieve que se funde por las primeras flores
Por los animales puros que el hombre no persigue
Te amo por amar
Te amo por todas las mujeres que no amo

Quién me refleja sino tú misma me veo tan poco
Sin ti no veo más que una planicie desierta
Entre antes y ahora
Están todas estas muertes que he sorteado sobre paja
No he podido atravesar el muro de mi espejo
Tuve que aprender la vida como se olvida
Palabra por palabra

Te amo por tu sabiduría que no me pertenece
Te amo contra todo lo que no es más que ilusión
Por el corazón inmortal que no poseo
Crees ser la duda y no eres sino razón
Eres el sol que me sube a la cabeza
Cuando estoy seguro de mí.

Paul Ëluard

Soñar


Todo pasa.

La realidad transcurre

como un pájaro alegre.

Me lleva entre sus alas

como pluma ligera.

Me arrebata a la sombra, a la luz, al divino contagio.

Me hace pluma ilusoria

que cuando pasa ignora el mar que al fin ha podido:

esas aguas espesas que como labios negros ya borran

lo distinto.

V.Alexandre

Manos


LAS MANOS

Mira tu mano, que despacio se mueve,
transparente, tangible, atravesada por la luz,
hermosa, viva, casi humana en la noche.
Con reflejo de luna, con dolor de mejilla,
con vaguedad de sueño,

mírala así crecer, mientras alzas el brazo,
búsqueda inútil de una noche perdida,
ala de luz que cruzando en silencio
toca carnal esa bóveda oscura.

No fosforece tu pesar, no ha atrapado
ese caliente palpitar de otro vuelo.
Mano volante perseguida: pareja.
Dulces, oscuras, apagadas, cruzáis.

Sois las amantes vocaciones, los signos
que en la tiniebla sin sonido se apelan.
Cielo extinguido de luceros que, tibios,
campo a los vuelos silenciosos te brindas.

Manos de amantes que murieron, recientes,
manos con vida que volantes se buscan
y cuando chocan y se estrechan encienden
sobre los hombres una luna instantánea.

V.Alexandre

viernes

Anhelar


¿QUÉ MÁS ME DA?

In angello cum libello





¡Con ella, todo; sin ella, nada!

Para qué viajes,

cielos, paisajes.

¡Qué importan soles en la jornada!

Qué más me da

la ciudad loca, la mar rizada,

el valle plácido, la cima helada,

¡si ya conmigo mi amor no está!

Qué más me da...



Venecias, Romas, Vienas, Parises:

bellos sin duda; pero copiados

en sus celestes pupilas grises,

¡en sus divinos ojos rasgados!

Venecias, Romas, Vienas, Parises,

qué más me da

vuestra balumba febril y vana,

si de mi brazo no va mi Ana,

¡si ya conmigo mi amor no está!

Qué más me da...



Un rinconcito que en cualquier parte me

preste abrigo;

un apartado refugio amigo

donde pensar;

un libro austero que me conforte;

una esperanza que sea norte

de mi pensar,

y un apacible morir sereno,

mientras más pronto más dulce y bueno:

!qué mejor cosa puedo anhelar!

Amado Nervo

miércoles

Acantilado


Su voz llega cálida, henchida,apasionada de odio, de ira, de amor, de desesperación, más vívida siempre que estas miserables sombras que se agitan en torno nuestro sobre la superficie de la tierra, bajo la luz divina que no merecen.

Luis Cernuda

La rosa azul

LA ROSA AZUL

¡Que goce triste este de hacer todas las cosas como ella las hacía!
Se me torna celeste la mano, me contagio de otra poesía
Y las rosas de olor, que pongo como ella las ponía, exaltan su color;
y los bellos cojínes, que pongo como ella los ponía, florecen sus jardines;
Y si pongo mi mano -como ella la ponía- en el negro piano,
surge como en un piano muy lejano, mas honda la diaria melodía.

¡Que goce triste este de hacer todas las cosas como ella las hacía!
me inclino a los cristales del balcón, con un gesto de ella
y parece que el pobre corazón no está solo.
Miro al jardín de la tarde, como ella,
y el suspiro y la estrella se funden en romántica armonía.

¡Que goce triste este de hacer todas las cosas como ella las hacía!
Dolorido y con flores, voy, como un héroe de poesía mía.
Por los desiertos corredores que despertaba ella con su blanco paso,
y mis pies son de raso -¡oh! Ausencia hueca y fría!-
y mis pisadas dejan resplandores.

Juan Ramon Jimenez

sábado

Iluminaciones


Es el reposo iluminado, ni fiebre ni languidez, en el lecho o en el prado.
Es el amigo ni ardiente ni débil. El amigo.
Es la amada ni atormentadora ni atormentada. La amada.
El aire y el mundo no buscados. La vida.
- ¿Así que era esto?
- Y el sueño refresca.

Rimbaud